EL ABC DEL CRISTIANO
A laba a Dios en cada circunstancia de la vida
B usca la excelencia, no la perfección.
C uenta tus bendiciones en vez de sumar tus penas.
D evuelve todo lo que tomes prestado.
E ncomienda a tres personas cada día
F iate de Dios de todo corazón y no confíes en tu propia inteligencia
G ózale con los que se gozan y llora con los que lloran.
H az nuevos amigos pero aprecia a los que ya tienes.
I nvita a Cristo a ser tu Señor y Salvador.
J amas pierdas una oportunidad de expresar amor.
L ee tu Biblia y ora cada día.
M antente alerta a las necesidades de tu prójimo.
N o culpes a los demás por tus infortunios.
O lvida las ofensas y perdona así como Dios te perdona.
P romete todo lo que quieras; pero cumple todo lo que prometes.
Q ue se te conozca como una persona en quien se puede confiar.
R econoce que no eres infalible y discúlpate por tus errores.
S é la persona más amable y entusiasta que conoces.
T rata a todos como quisieras que te traten.
U nete al ejército de los agradecidos.
V ístete de misericordia, humildad y paciencia.
Y no te olvides de soportar a los demás como a ti te soportan.
Z áfate de las garras seductoras de Satanás.
Un Buen Soldado de Jesucristo
Texto: II Timoteo 2:3
Un Buen Soldado: Un hombre que cumple con el deber que le asiste. Hechos 20:24
Un soldado debe ser un hombre fuerte; debe tener el coraje de ser un hombre valiente; un ejemplo es Josué. Josué 1:7
Nosotros, como hombres dispuestos a hacer el trabajo y a luchar, tenemos el ánimo; pero no tenemos la fuerza necesaria, nuestra carne se desgasta cada día, Salmos 90:10
Necesitamos jóvenes como Daniel, José, Timoteo y Tito que, con ánimo y entusiasmo, luchen como buenos soldados de Jesucristo.
Son ustedes jóvenes los que tienen el deber de luchar; son ustedes los soldados jóvenes en los que descansa el futuro de una iglesia sana, santa y llena del poder de Dios, Efesios 6:10.
Son ustedes, amados jóvenes, los que tienen que vestirse de la armadura de Dios, Efesios 6:11.
El diablo es un enemigo cruel y tenemos que prepararnos mental y espiritualmente para luchar. Efesios 6:12
Cuando hayamos terminado la guerra, tú y yo con el poder de Dios quedaremos firmes y en una patria feliz, Apocalipsis 21:1-2; 7:15-16, Luchemos como buenos soldados de Jesucristo.
Autor: Camilo Federico Martínez